
En un fallo que busca dignificar la memoria de la deportista salvadoreña Jimena Granados, el Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador condenó a 75 años de prisión a once miembros de la MS-13. Los imputados fueron encontrados culpables de los delitos de feminicidio agravado y desaparición de personas, tras una exhaustiva investigación que demostró su responsabilidad directa en el crimen.
Jimena, quien destacó en el fútbol nacional en clubes como Atlético Marte, Sonsonate y Alianza Women, desapareció el 24 de octubre de 2021 en Santa Tecla. Según el relato judicial, la joven se separó brevemente de su grupo para ir a una tienda cercana a la cancha donde jugaba, momento en el que fue interceptada por integrantes de la clica «Teclas Locos Salvatruchos». Tras su desaparición, sus restos fueron localizados en una fosa clandestina en la Finca Suiza, un sitio utilizado por dicha estructura criminal para ocultar sus delitos.

Durante la lectura de la sentencia, la jueza resaltó la abundante carga probatoria presentada por la Fiscalía, calificando la investigación como vasta y contundente. La resolución subraya que el ataque contra la futbolista no solo fue un acto de violencia ciega, sino un feminicidio agravado que cortó la vida de una joven promesa del deporte nacional.
Con esta condena de 75 años para cada involucrado, las autoridades cierran un capítulo de impunidad en este caso que conmocionó al país. La justicia salvadoreña reafirma así su postura de castigar con todo el peso de la ley a las estructuras terroristas que atentaron contra la integridad de las mujeres y la paz de las familias.



