Uno de los toros, Caminante, se rezagó en Estafeta y protagonizó momentos de gran tensión. El balance provisional es de un herido por cornada y siete contusionados.

El segundo encierro de San Fermín 2025 fue extremadamente largo y peligroso, con una duración de 5 minutos y 22 segundos, protagonizado por los toros de la ganadería de Cebada Gago, conocidos por su bravura e imprevisibilidad.
Uno de los astados, Caminante, un toro negro entrepelado de 575 kilos, se rezagó en la calle Estafeta, donde la aglomeración de corredores dificultó su avance. Perdido entre la muchedumbre, resbaló varias veces, lanzó embestidas a ambos lados de la vía y creó escenas de gran tensión. A pesar del caos, el balance provisional es de un herido por cornada en la axila derecha y siete contusionados en distintas partes del cuerpo.
La carrera comenzó a las 8:00 a. m., cuando se abrió la puerta de los Corrales de Santo Domingo. Los cabestros tomaron la delantera y los toros salieron detrás, corriendo casi todos en solitario debido al respeto de los mozos, que sabían del peligro que representaban. En la curva de Mercaderes, uno de los animales resbaló, generando un primer momento de tensión.

En Estafeta, la manada se desorganizó y fue allí donde Caminante se quedó solo, completamente desorientado. Los corredores, agolpados y nerviosos, no facilitaban el paso, y el animal actuó con lo único que tenía: los pitones. Se vivieron escenas de gran peligro con varios atropellos, volteretas y momentos de tensión hasta que, finalmente, el toro logró entrar en la plaza y reunirse con sus hermanos en los corrales.
El resto de los toros que completaron el recorrido fueron: Campero (cárdeno, 545 kg), Puntero (castaño claro, 570 kg), Lioso (cárdeno claro, 580 kg), Cotorrito (negro, 520 kg) y Avanto (negro, 545 kg).



