
Solo ha jugado un partido en el US Open de este año, pero Carlos Alcaraz ya ha causado sensación. El español, segundo cabeza de serie, llegó a la pista para su partido de primera ronda contra el estadounidense Reilly Opelka luciendo un nuevo y bastante radical corte de pelo.
Quedó claro que Alcaraz, recién rapado, no saca la fuerza de su pelo, ya que superó a Opelka en tres sets (6-4, 7-5, 6-4) para llegar a la segunda ronda.
“Sentía que ya tenía el pelo larguísimo y, antes del torneo, tenía muchísimas ganas de cortarme el pelo”, declaró a la prensa. “De repente, mi hermano… no entendió lo de la máquina. Simplemente lo cortó. Y la única manera de arreglarlo era raparme”.

En Nueva York, añadió Alcaraz, estaba demasiado lejos para que su peluquero habitual, Víctor Martínez, pudiera viajar, y bromeó diciendo que el inesperado corte rapado lo hacía sentir más rápido y aerodinámico en la cancha.
“A algunos les gusta. A otros no”, dijo. “Para ser honesto, me río de la reacción de la gente. Es lo que hay. No puedo hacer nada más ahora mismo, así que me río de todo lo que dicen de mi corte de pelo”.
“Hoy me costó mucho encontrar el ritmo adecuado”, dijo Alcaraz. “Opelka es un rival muy duro con un gran saque. No te deja ir en los peloteos. Me costó encontrar el ritmo adecuado y las buenas sensaciones desde la línea de fondo”.
“Simplemente intenté devolver bien, jugando un punto lo más largo posible e intentando encontrar el ritmo adecuado y las buenas sensaciones. Así que fue una primera ronda difícil, pero en general estoy muy contento con la forma en que manejé todo lo que jugué hoy”, cerró el español.



