Este parásito deposita sus huevos en heridas abiertas de los animales.

El sector ganadero salvadoreño enfrenta una grave crisis debido a la propagación del gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax), una plaga parasitaria que afecta al ganado y otros animales de pezuña hendida. Según Mateo Rendón, coordinador de la Mesa Agropecuaria Nacional, al menos 20 cabezas de ganado han muerto a causa de esta infestación. La mosca responsable se ha extendido por todo el país, con el Bajo Lempa, en Usulután, como una de las zonas más afectadas.
Este parásito deposita sus huevos en heridas abiertas de los animales, y al eclosionar, las larvas se alimentan del tejido vivo, causando lesiones graves que pueden ser mortales si no se tratan a tiempo. Además del ganado bovino, otras especies como cabras, cerdos, perros e incluso humanos pueden verse afectados.
El brote de gusano barrenador no es exclusivo de El Salvador. Países vecinos como Honduras, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y Panamá han registrado casos en los últimos años, lo que ha llevado a una alerta regional. La falta de controles sanitarios y la ganadería ilegal han sido identificadas como factores clave en la reaparición de esta plaga, que había sido erradicada del país hace casi 30 años.
El resurgimiento del gusano barrenador representa un desafío significativo para la ganadería salvadoreña, afectando no solo la economía del sector, sino también la seguridad alimentaria del país. La colaboración entre el gobierno, productores y organismos internacionales será clave para contener la propagación de la plaga y evitar una crisis mayor.



