Polémica arbitral marca el triunfo panameño sobre El Salvador en eliminatorias mundialistas.

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El Estadio Cuscatlán fue testigo de un vibrante pero controvertido duelo entre las selecciones de El Salvador y Panamá, correspondiente a la tercera fecha del Grupo A de las eliminatorias de Concacaf rumbo al Mundial 2026.

Panamá se impuso por la mínima diferencia (0-1) con un gol de José Fajardo al minuto 55, pero el resultado ha desatado una tormenta de críticas por decisiones arbitrales que, según la afición y el El técnico salvadoreño David Dóniga «Bolillo» Gómez, incluyó errores flagrantes del VAR y el árbitro central canadiense Drew Fischer.

El partido, disputado ante un aforo reducido al 85% debido a una sanción de la FIFA por incidentes racistas en el encuentro previo contra Surinam, prometía intensidad desde el pitazo inicial. El Salvador, con tres puntos en la tabla, apostó por un esquema ofensivo liderado por Brayan Gil y Styven Vásquez, mientras que Panamá, con solo dos unidades, se replegó bajo las órdenes de Thomas Christiansen, priorizando contragolpes letales.

La primera mitad fue una ida y vuelta cargada de emociones. Al minuto 26, Fischer sancionó un penal a favor de Panamá por una falta de Ronald Domínguez sobre Adalberto «Coco» Carrasquilla en el área salvadoreña.

Sin embargo, tras una revisión del VAR, la jugada fue anulada por simulación del panameño, lo que generó los primeros abucheos de la hinchada local. Minutos después, al 44′, llegó el primer gran escándalo: El Salvador sufrió el 1-0 con un cabezazo de Gil, pero el VAR lo invalidó por una supuesta falta previa del delantero sobre defensores panameños.

Imágenes de repetición muestran un choque accidental entre los zagueros visitantes, lo que ha avivado las acusaciones de «robo» en redes sociales.

El segundo tiempo inclinó la balanza hacia Panamá. Al 55′, Michael Murillo envió un centro preciso que Fajardo remató de cabeza para el 0-1, desatando la euforia canalera.

Pero la jugada, que decidió el partido, ha sido el epicentro de la polémica: Múltiples repeticiones y análisis en tiempo real sugieren un claro fuera de juego de Fajardo, no revisado por el VAR pese a las protestas de la banca salvadoreña. Además, al 68′, un posible penal a favor de El Salvador por mano deliberada de Fidel Escobar en el área panameña fue ignorado por Fischer, quien ni siquiera recurrió a la tecnología.

El pitazo final, en el minuto 97 de un añadido de ocho, selló la derrota de La Selecta y provocó una invasión de indignación en el coliseo cuscatleco. «Quedé berraco con algunas cosas», explotó Bolillo Gómez en rueda de prensa, cuestionando la imparcialidad del arbitraje: «Nos anulan un gol legítimo y validan uno en offside. El VAR debe ser para todos, no para uno solo».

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Christiansen, por su parte, defendió la victoria: «El fútbol es de roce, y jugamos con corazón. Las decisiones arbitrales son parte del juego». En redes como X (antes Twitter), el hashtag #RoboEnCuscatlan se volvió tendencia en Centroamérica, con miles de usuarios compartiendo videos y memes que denuncian un «atraco mayúsculo». «Gol anulado por falta inexistente, offside no revisado y mano clara ignorada.

Así gana cualquiera», tuiteó un aficionado local, sumándose a un coro de reclamos que exigen una investigación de Concacaf. Con este resultado, Panamá asciende a 5 puntos y empata en la cima del Grupo A con Surinam, mientras El Salvador se estanca en 3 y complica su camino al hexadécimo Mundial.

El próximo desafío para La Selecta será de visita ante Guatemala el 15 de octubre, pero el foco ahora está en si la confederación tomará medidas ante las denuncias de parcialidad arbitral. En un torneo donde cada punto pesa como oro, la polémica no hace más que avivar el fuego de las eliminatorias centroamericanas.

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