
El Salvador se posiciona como referente regional en la lucha contra el gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga que ha afectado a miles de animales y personas en Centroamérica y México desde finales de 2024. Gracias a una estrategia pionera que combina el uso de ivermectina y doramectina, el país ha reducido drásticamente los casos de miasis causada por esta larva, obteniendo incluso el respaldo de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).
El viceministro de Agricultura y Ganadería, Óscar Domínguez, destacó que esta iniciativa, implementada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), ha permitido un avance significativo en el control de la infestación. «Hemos aplicado estos fármacos en jornadas nacionales de vacunación, lo que ha disminuido los casos en el país de manera efectiva», afirmó Domínguez.
La FDA aprobó recientemente su uso a nivel regional, validando la decisión anticipada de El Salvador, que ya registraba solo 4.131 casos en la semana 33 de 2025, equivalente al 3,64% del total regional de 113.391, según datos del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA).
El gusano barrenador, larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, ataca heridas en el ganado, mascotas y, en casos raros, humanos, causando dolor intenso, inflamación y secreciones purulentas. Su reaparición en la región, tras décadas de erradicación parcial, ha generado alarma: Panamá acumula más de 48.000 casos en animales, Honduras 2.250 y Nicaragua lidera en infecciones humanas con 124 reportes hasta julio.
En contraste, El Salvador, que detectó su primer caso en diciembre de 2024 en Morazán, ha contenido la propagación mediante detección temprana, vigilancia epidemiológica y cooperación con el OIRSA y la Comisión Panamá-Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del GBG (COPEG).
Además, el país ha lanzado productos locales como Barremax Pro y Barremax Canis, desarrollados por Laboratorios Biológicos de El Salvador (LABIS), que eliminan larvas de forma tópica y previenen reinfestaciones. Estas innovaciones, junto con planes de largo plazo como la liberación de moscas estériles, fortalecen la respuesta transfronteriza.
Aunque persisten casos aislados en humanos (solo tres en mayo) y mascotas, las autoridades llaman a no bajar la guardia ante condiciones ambientales favorables para el ciclo del parásito.
Este logro no solo protege la ganadería salvadoreña, clave para la economía rural, sino que inspira a la región a adoptar enfoques proactivos. El Gobierno de El Salvador reitera su compromiso con la salud agropecuaria, invitando a productores a reportar síntomas y participar en brigadas de control



