
En un gesto de respaldo regional e internacional, Estados Unidos y ocho países latinoamericanos expresaron este martes su apoyo al presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, tras su victoria en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del domingo 19 de octubre.
El triunfo de Paz, un economista centrista de 58 años del Partido Demócrata Cristiano (PDC), marca el fin de casi dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), liderados por figuras como Evo Morales. Detalles de la Elección Rodrigo Paz obtuvo el 54,5% de los votos en el balotaje, superando al exmandatario derechista Jorge Quiroga.
Su victoria refleja el deseo del pueblo boliviano de un cambio hacia políticas económicas más abiertas y estables, en medio de una profunda crisis económica que ha afectado al país andino en los últimos años.
Paz, conocido por su perfil moderado y dialogante, ha prometido reanudar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos –interrumpidas desde 2008 bajo Morales– y abrir Bolivia al comercio global, priorizando la estabilización económica, la inversión extranjera y el diálogo con todos los sectores sociales.
El respaldo se materializó en un comunicado oficial divulgado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, firmado por nueve naciones en total. Los países latinoamericanos involucrados son: Argentina, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Trinidad y Tobago.

El texto destaca que la elección de Paz «refleja la voluntad del pueblo boliviano de abrazar el cambio y trazar un nuevo rumbo para su nación y nuestra región, señalando un alejamiento de la mala gestión económica de las últimas dos décadas».
Los firmantes se comprometen a apoyar los esfuerzos de la nueva administración para:
- Estabilizar la economía boliviana y abrirla al mundo.
- Fortalecer las instituciones democráticas.
- Impulsar el comercio internacional y la inversión.
- Colaborar en temas de seguridad regional, como la lucha contra la inmigración ilegal y las organizaciones criminales transnacionales.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, enfatizó que «después de dos décadas de mala gestión, la elección del presidente electo Paz representa una oportunidad transformadora para ambas naciones», y reiteró la disposición de Washington para trabajar en prioridades compartidas.
Desde Argentina: El presidente Javier Milei felicitó a Paz y celebró el «final de dos décadas de hegemonía del socialismo» en Bolivia, expresando interés en programas de desarrollo regional.
En Bolivia: La ex presidenta Jeanine Áñez Chávez también envió felicitaciones, llamando a un ciclo de sanación y unidad bajo el nuevo gobierno.
En su primera rueda de prensa postelectoral, el mandatario electo afirmó: «Bolivia volverá al mundo y el mundo volverá a Bolivia». Anunció medidas como la designación de agregados comerciales en lugar de embajadores para reducir gastos estatales, y un «nuevo modelo económico» que libere exportaciones.
Este apoyo internacional llega en un momento clave para Bolivia, que enfrenta desafíos como la agitación social y la necesidad de recuperar su protagonismo en foros regionales. La posesión de Paz está programada para el 8 de noviembre, y se espera que impulse una era de mayor integración económica en América Latina.



