
En un llamado urgente a las autoridades, miembros de la barra «Ultra Blanca» del Alianza Fútbol Club (Alianza FC) alzaron la voz a través de redes sociales para demandar la liberación de varios de sus integrantes, detenidos el pasado 25 de octubre durante un incidente violento al término de un partido en el Estadio Óscar Alberto Quiteño de Santa Ana.
Los hinchas aseguran que se trata de una detención injusta y piden a la Fiscalía General de la República (FGR) y a la Policía Nacional Civil (PNC) revisar el caso con celeridad.
El suceso ocurrió tras el empate 2-2 entre Alianza y Club Deportivo FAS, correspondiente a la jornada 18 del Torneo Apertura 2025. Según reportes policiales, un grupo de aficionados albos agredió a un autobús que transportaba seguidores del FAS, dejando varios heridos y daños materiales.
La PNC intervino rápidamente, capturando a los presuntos responsables, todos identificados como simpatizantes del Alianza FC.
Sin embargo, la barra «Ultra Blanca» rechaza categóricamente las acusaciones y defiende a los detenidos como «personas inocentes» que solo buscaban animar a su equipo desde las gradas.
En un comunicado difundido en la cuenta oficial de la barra (@UltraBlanca_12), los hinchas expresaron su indignación con un mensaje cargado de metáforas: «La justicia es ciega pero puede ver en la oscuridad. Solicitamos la pronta liberación de las personas inocentes capturadas el día sábado 25 de octubre en Santa Ana, detenidos injustamente solo por ser parte del colorido en las gradas».
El texto, acompañado de una imagen simbólica, acumuló cientos de interacciones en cuestión de horas, reflejando el apoyo de la afición paquiderme,
"La justicia es ciega pero puede ver en la oscuridad."@FGR_SV@PNCSV
— UB (@UltraBlanca_12) October 27, 2025
Solicitamos la pronta liberación de las personas inocentes capturadas el dia sábado 25 de octubre en Santa Ana, detenidos injustamente solo por ser parte del colorido en las gradas… #Ánimo_Hombee pic.twitter.com/vEnfAGWmuW
El mensaje va dirigido directamente a la Fiscalía General y la policía Nacional Civil, instando a las instituciones a garantizar el debido proceso y a evitar lo que describen como «persecución selectiva» contra los seguidores del Alianza.
«No permitiremos que se manche la pasión por nuestro equipo con detenciones arbitrarias», concluye el mensaje, bajo el hashtag #Ánimo_Hombee, un grito de guerra tradicional de la barra. Este episodio no es aislado en el historial de la «Ultra Blanca», una de las barras más emblemáticas y numerosas del fútbol salvadoreño, con raíces en la década de 1990 y conocida por su fervor inquebrantable, pero también por incidentes pasados de violencia en estadios.
En años recientes, la barra ha enfrentado sanciones de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) por desórdenes, como en 2023 tras la tragedia en el Estadio Cuscatlán que dejó 12 fallecidos.
No obstante, sus miembros insisten en que el grueso de la afición es pacífica y que este caso representa un abuso de autoridad. Hasta el momento, ni la FGR ni la PNC han emitido un pronunciamiento oficial sobre el pedido de la barra. Fuentes policiales confirmaron que los detenidos enfrentan cargos por desórdenes públicos y lesiones, pero no se han revelado detalles sobre el número exacto de personas involucradas ni su estado actual.
La afición del Alianza, que se mantiene en la cima de la tabla de posiciones del Apertura, espera una resolución que no empañe el cierre de la temporada. El incidente ha reavivado el debate sobre la violencia en el fútbol salvadoreño, donde clásicos como el «centro-occidental» entre Alianza y FAS suelen generar tensiones. Organizaciones como la FESFUT han llamado a reforzar medidas de seguridad para prevenir futuros choques, recordando que el deporte debe ser un espacio de unión y no de confrontación.
Mientras tanto, la «Ultra Blanca» se prepara para los próximos encuentros, con la esperanza de que la justicia «vea en la oscuridad» y libere a sus compañeros.




