
La cifra de víctimas fatales en la megaoperación policial «Contención» contra el Comando Vermelho, una de las principales facciones del narcotráfico en Brasil, ascendió a 132 este miércoles, según confirmó la Defensoría Pública regional.
Entre los fallecidos figuran cuatro agentes, mientras que decenas de cuerpos, muchos hallados por residentes en favelas como Penha y Complexo do Alemão, fueron alineados en las calles ante la ausencia de ayuda estatal inmediata.

La redada, la más mortífera en la historia de la ciudad, involucró a 2.500 agentes, vehículos blindados y drones, y resultó en 113 arrestos, 118 armas incautadas –incluidos 91 fusiles– y una tonelada de drogas decomisadas.
El gobernador Cláudio Castro defendió la acción, afirmando que los abatidos eran «sin duda criminales» que reaccionaron armados, aunque solo confirmó 119 muertes inicialmente.

Organizaciones como Human Rights Watch y la ONU condenaron el operativo como un «desastre» y exigieron investigaciones independientes por posibles ejecuciones extrajudiciales. Residentes denuncian abandono: «El Estado nos dejó solos para cargar los cuerpos», relató Rayune Diaz Ferreira, quien busca a un familiar desaparecido. La violencia paralizó el tránsito y cerró escuelas en la zona norte.



