By: Pamela Portillo
San Salvador, El Salvador – La Selecta, ha entrado en la fase final de preparación para sus cruciales duelos eliminatorios, con la mirada puesta en el compromiso contra Surinam el próximo 13 de noviembre en Paramaribo. El equipo, bajo la dirección técnica de Hernán «Bolillo» Gómez, se concentra con un mensaje claro: Optimismo, fe y la necesidad imperante de sumar puntos fuera de casa.

La urgencia del resultado es alta, tras haber perdido sus últimos tres partidos como local en la clasificatoria hacia el Mundial 2026.
Desde la concentración en San Salvador, el «Bolillo» Gómez no ocultó la dificultad del desafío que se avecina. El estratega colombiano calificó esta etapa como «la convocatoria más difícil» y demandó máxima concentración a sus dirigidos.
«Los quiero alegres, optimistas y muy bien preparados porque es la convocatoria más difícil. Nos jugamos todo sin errores,» enfatizó Gómez.

El técnico fue categórico al señalar que la efectividad será la clave para revertir la racha negativa. «No se gana por más de un gol, y el que comete un error paga de entrada. Hay que ser efectivos porque cuando hemos llegado nos ha costado meterla. Si aprovecháramos las opciones que tuvimos, estaríamos en otra historia», lamentó, aludiendo a la falta de definición en juegos anteriores.
Gómez también se refirió a las condiciones adversas que La Selecta enfrentará en su gira por el Caribe y Centroamérica, particularmente la superficie de juego. «Ahí no se hace el mejor fútbol, es un juego de mucho roce, donde el balón es más rápido que el jugador. Vamos a ver quién tiene la bendición para ese lado,» comentó con realismo sobre las canchas sintéticas que esperan en Surinam y posteriormente en Panamá.

Entre los convocados, destaca el regreso de Elvis Claros. El mediocampista nacional vive esta oportunidad como una reivindicación personal y profesional, y confía en la mentalidad del grupo. «Estoy feliz por regresar a la selección. Esta vez vengo un poquito más maduro, recuperado al cien por ciento, y espero aportar algo al grupo. Todos mis compañeros son un equipo muy unido, y esperemos que lo podamos demostrar en la cancha,” afirmó Claros.

El jugador reconoció la deuda pendiente con la afición tras los tropiezos en el Cuscatlán, prometiendo un cambio de chip en condición de visitante. «Nos quedamos en deuda con la afición que nos acompañó en los juegos de local, y ahora tenemos que darles una alegría fuera de casa”, concluyó con convicción.
La Selecta entrena a toda máquina, enfocada en la unión y el compromiso, buscando que la «Misión Surinam» sea el punto de inflexión necesario para mantener viva la ilusión mundialista.






