Luego de varios meses de intervenciones continuas, el lago Suchitlán —el espejo de agua más grande de El Salvador— muestra señales claras de recuperación gracias a las labores de limpieza y retiro de lechuga acuática que lo había invadido.

Según informó el ministro de Obras Públicas y de Transporte, Romeo Herrera, estos trabajos han permitido despejar extensas áreas del manto vegetal que afectaba la navegación, limitaba la pesca y reducía el atractivo turístico del lugar.


Durante este proceso, diferentes equipos trabajaron de forma sostenida para remover la vegetación acumulada, devolviendo movilidad y oxigenación a zonas que habían permanecido cubiertas por meses. Como resultado, los pescadores han podido retomar sus actividades habituales y los visitantes comienzan nuevamente a disfrutar de los paisajes del lago, ahora más limpios y accesibles.
El ministro destacó que esta recuperación representa un avance importante en la protección del recurso hídrico y en la revitalización de la economía local, especialmente para las comunidades que dependen del turismo y la pesca. Además, reafirmó el compromiso de continuar con estas acciones para mantener el Suchitlán como uno de los destinos naturales más emblemáticos del país.



