
El ganador de dos Premios Oscar, Kevin Spacey, ha revelado que se encuentra en una situación financiera precaria, alegando estar sin hogar a raíz de los múltiples escándalos de agresión sexual que prácticamente pusieron fin a su carrera.
En una reciente entrevista con Piers Morgan, el actor de 66 años se sinceró sobre las graves consecuencias de las acusaciones que surgieron en 2017, coincidiendo con el movimiento #MeToo. Spacey, quien fue absuelto en un juicio penal en el Reino Unido, confesó que su casa en Baltimore fue embargada y que «no está seguro de dónde va a vivir ahora», asegurando que su fortuna se ha desvanecido en gastos legales y la imposibilidad de conseguir trabajo en Hollywood.
«Pensé que esto era mi fin», dijo Spacey al describir el momento en que se vio obligado a vender la propiedad. Desde entonces, ha dependido en gran medida de un amigo cercano. El actor sostuvo que ha gastado «millones y millones» de dólares defendiéndose en los tribunales a ambos lados del Atlántico.
Spacey mantiene su inocencia en la mayoría de los casos de los que fue acusado, aunque en la misma entrevista se disculpó entre lágrimas con algunas de las personas que afirman que él se propasó.
Sus declaraciones arrojan luz sobre el devastador impacto personal y económico que los escándalos han tenido en la vida de uno de los actores más aclamados de su generación.



