
Este día, la Primera Dama de la República, Gabriela de Bukele, fue testigo de honor en la firma de un Memorando de Entendimiento entre el Ministerio de Salud y la Fundación Lalla Asmaa para Niños y Jóvenes Sordos. Esta es una acción que fortalece los lazos de cooperación iniciados durante la Visita Oficial de la Primera Dama a Marruecos en julio de este año, por invitación de Su Alteza Real la Princesa Lalla Asmaa.
Este convenio forma parte de una estrategia nacional auditiva en beneficio de niños con hipoacusia profunda; es decir, la pérdida total o casi total de la audición, mediante cirugías de implantes cocleares. Los implantes cocleares son dispositivos electrónicos que permiten restaurar la audición en casos de pérdidas auditivas profundas que no pueden corregirse con equipos externos. Gracias a esta tecnología, los niños beneficiados tienen la posibilidad de acceder al mundo del sonido, desarrollar lenguaje y fortalecer sus habilidades comunicativas.


Mediante la firma de este Memorando, cuya vigencia es de cinco años, la Fundación Lalla Asmaa se compromete a proporcionar los dispositivos, enviar misiones de expertos, transferir tecnología y conocimientos, apoyar terapias, realizar seguimiento postoperatorio, garantizar repuestos y ajustes anuales, así como fortalecer el Sistema Nacional de Salud Auditiva.
Por su parte, el Ministerio de Salud facilitará logística, espacios quirúrgicos, acompañamiento médico, social y la selección de los beneficiarios.
Este acuerdo respalda, además, la misión más grande de cirugías de implantes cocleares realizada en el país, con 23 intervenciones programadas a lo largo de esta semana, un logro significativo para El Salvador. Tanto los implantes, valorados en $15,000 cada uno, como las cirugías, cuyo costo oscila entre $30,000 y $40,000 por paciente, se realizaron sin ningún costo para las familias, como resultado directo de la alianza internacional consolidada por la Primera Dama.
Durante las jornadas operatorias, el equipo médico marroquí trabajó junto a especialistas salvadoreños del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, del Hospital Zacamil y del Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral (ISRI), garantizando procedimientos seguros, evaluaciones pre y postoperatorias, y el acompañamiento integral necesario para la adecuada adaptación de cada niño a su dispositivo.
Tras la cirugía, cada paciente iniciará una etapa decisiva para el éxito del implante: la activación del dispositivo, los ajustes progresivos y las terapias de estimulación auditiva y del lenguaje. Este proceso permitirá que los niños vayan incorporando nuevos sonidos, fortaleciendo su comunicación y avanzando gradualmente en su adaptación auditiva.




El seguimiento especializado, acompañado de la participación activa de las familias, será determinante para asegurar un funcionamiento adecuado del dispositivo y para que los niños desarrollen plenamente su potencial auditivo. La constancia, el apoyo en casa y la asistencia continua a las terapias son factores clave para que el implante cumpla su función y los niños accedan a todos los beneficios de la rehabilitación.
Además, con la firma de este Memorando de Entendimiento, la Primera Dama Gabriela de Bukele reafirma su compromiso de fortalecer un modelo integral de atención auditiva en el país, ampliando el acceso a tecnologías especializadas y consolidando las capacidades del Sistema de Salud para brindar diagnósticos y atenciones oportunas.
En la firma también estuvieron presentes el Encargado de Negocios del Reino de Marruecos, Brahim Baddi, miembros de la delegación marroquí y del equipo del Despacho de la Primera Dama.
Tras la firma, la comitiva se trasladó a la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES), donde vivieron una experiencia pensada para mostrar cómo el país acompaña integralmente a la niñez desde la salud, la educación, la cultura, la música y la protección. Aquí, la Primera Dama compartió con los invitados un recorrido por la Sala Sensorial, espacios de lectura accesible y libros inclusivos, demostraciones de LESSA, una muestra cultural con la Escuela Nacional de Música, el Coro de Manos y el Festival de Tradiciones, en un concierto especial para la misión marroquí y niñez invitada.
Este recorrido permitió observar, de manera tangible, cómo El Salvador garantiza condiciones inclusivas para que más niños puedan desarrollarse plenamente. Todo ello representa un testimonio vivo de cómo la Política,




Ley Crecer Juntos y su sistema de atención se ejecutan en beneficio de las familias salvadoreñas.
Por la tarde, la delegación visitó nuevamente el Hospital Zacamil para compartir con los pacientes y conocer de primera mano su evolución tras las operaciones. Además, la Primera Dama hizo entrega de un significativo obsequio a los pequeños pacientes operados. Cada niño recibió un Libro de Texturas, elaborado con 13 tipos de texturas de todo el país para que lo recorran a través de su sentido del tacto, cabe destacar que este libro es confeccionado y maquetado por manos salvadoreñas.
También se entregaron conejitos tejidos a crochet, elaborados como símbolo de empatía y acompañamiento para la niñez. Estas piezas artesanales representan a un personaje que escucha con apoyo de su dispositivo auditivo, integrando de manera visual y afectiva el mensaje de inclusión. Su diseño busca transmitir ternura y sensibilidad hacia cada niño, recordando que todos merecen ser escuchados y acompañados en su proceso de estimulación temprana.
Todo este trabajo se realiza “para que El Salvador pueda oír”, un compromiso que hoy se fortalece con nuevas alianzas y con un país que apuesta porque ningún niño quede atrás.



