
La Asamblea Legislativa aprobó con 56 votos las Disposiciones especiales y transitorias para la ejecución de los recursos provenientes de dos contratos de préstamo con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF). Los préstamos, que suman $270 millones ($150 millones y $120 millones), financiarán el Proyecto de Transporte e Infraestructura Resiliente de El Salvador.
El objetivo es mejorar la movilidad, la seguridad vial y la resistencia de las obras públicas ante el cambio climático. Estas medidas facultan al Ministerio de Obras Públicas y de Transporte (MOPT) para gestionar integralmente los fondos, incluyendo la compra de terrenos y el reasentamiento de familias afectadas, como las del baipás de Apopa.
El MOPT podrá comprar tierras, pagar compensaciones y construir inmuebles permanentes, los cuales serán donados al FONAVIPO para ser entregados gratuitamente a las familias seleccionadas bajo el Plan de Reasentamiento Involuntario (PRI). Este plan cumple con las normas ambientales y sociales del Banco Mundial.
Una restricción importante es que las propiedades entregadas bajo el PRI no podrán ser vendidas, hipotecadas ni transferidas por las familias beneficiadas durante los primeros 20 años.



