El Ejercicio Transforma el Corazón: Adaptación, Salud y Riesgo.

El ejercicio físico regular induce adaptaciones beneficiosas en el sistema cardiovascular, convirtiendo al corazón en un órgano más fuerte y eficiente. Los especialistas coinciden en que el ejercicio aeróbico moderado (caminar, nadar, bicicleta) es crucial para la salud cardíaca.

  • Corazón Saludable: El entrenamiento fortalece el músculo cardíaco, permitiéndole bombear más sangre con menos esfuerzo. Esto resulta en una frecuencia cardíaca más baja y una mejor circulación. También reduce factores de riesgo como la presión arterial alta, el colesterol LDL y el estrés. Se recomienda una rutina de 30 a 45 minutos, de 3 a 5 veces por semana, con intensidad moderada.

  • Riesgo y Peligro: La línea entre el beneficio y el riesgo aparece con el ejercicio excesivo o desproporcionado, especialmente el de alta intensidad en personas no preparadas o con patologías cardíacas preexistentes. El sobreesfuerzo crónico puede provocar hipertrofia ventricular izquierda (aumento patológico del ventrículo) y elevar el riesgo de arritmias y muerte súbita, incluso en deportistas de élite.

  • Control Profesional: Para evitar estos peligros, es fundamental realizar una valoración médica completa (electrocardiograma, prueba de esfuerzo) antes de iniciar programas intensos. La progresión debe ser gradual, y es vital escuchar las señales de alarma del cuerpo, como dolor torácico o palpitaciones anormales. El equilibrio y la supervisión son clave para que el ejercicio sea un protector de la salud cardiovascular.

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