FIFA redujo el precio de algunas entradas del Mundial tras fuertes críticas de hinchas europeos.

En una decisión sin precedentes forzada por la presión internacional, la FIFA anunció una reducción en el costo de ciertos boletos para el Mundial 2026. La medida surge tras una oleada de críticas encabezada por grupos de aficionados en Europa, quienes calificaron los precios iniciales de «exorbitantes» y una «traición monumental» a la tradición del fútbol. La principal novedad es la creación de la categoría «Supporter Entry Tier», que fija un precio de $60 para entradas en todos los partidos, incluida la gran final.

Originalmente, los seguidores se enfrentaban a precios que para la final en Nueva Jersey podían superar los $4,000, una cifra prohibitiva para el fanático promedio. Con este ajuste, la FIFA busca calmar los ánimos de organizaciones como Football Supporters Europe (FSE), aunque el beneficio es limitado: estos boletos de bajo costo representarán apenas el 10% de la cuota asignada a las federaciones nacionales. Esto significa que solo unos pocos cientos de seguidores por equipo podrán acceder a ellos, mientras que el resto de los estadios seguirá bajo el esquema de «precios dinámicos».

A pesar del anuncio, las críticas persisten. Figuras políticas como el primer ministro británico, Keir Starmer, han instado a la institución a ir más allá para evitar que el Mundial pierda su esencia popular. Por su parte, la FIFA defiende su modelo financiero asegurando que el 90% de sus ingresos se reinvierte en el desarrollo del fútbol global. No obstante, para los hinchas que planean cruzar el Atlántico, esta rebaja es vista apenas como una «táctica de apaciguamiento» ante un torneo que amenaza con ser el más caro de la historia.

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