Es común pensar que para cuidar la salud en diciembre debemos someternos a dietas restrictivas y “sufrir” las festividades. Sin embargo, la nutrición moderna ha evolucionado: ya no se trata de no disfrutar las comidas navideñas, sino de aplicar la inteligencia alimentaria.

Las dietas que prohíben el tamal, el pavo o el chocolate caliente suelen generar un efecto rebote por ansiedad. La clave para este 2025 es el equilibrio 80/20: mantener hábitos saludables el 80% del tiempo para disfrutar sin culpa los eventos especiales. Restringirse al máximo solo logra que el metabolismo se vuelva lento y que el estrés arruine la convivencia familiar.
Consejos para disfrutar sin excesos:
- No te saltes comidas: Llegar con hambre voraz a la cena navideña es el error principal. Haz tus tiempos de comida normales.
- La regla del plato: Llena la mitad de tu plato con vegetales o ensaladas antes de servir el plato fuerte. Esto aporta fibra y saciedad.
- Hidratación constante: El cuerpo suele confundir la sed con hambre. Bebe agua natural durante todo el día.
- Porciones, no restricciones: Puedes probar de todo, pero en porciones moderadas. Disfruta el sabor sin necesidad de quedar excesivamente lleno.
Olvídate de las dietas que te quitan el placer de compartir. La meta es terminar el año con salud física y mental, celebrando con moderación y alegría.



