
Tras un proceso de escrutinio que se prolongó por más de tres semanas, el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras declaró oficialmente este miércoles a Nasry “Tito” Asfura, del conservador Partido Nacional, como el ganador de las elecciones presidenciales del pasado 30 de noviembre.
Según el informe final, Asfura obtuvo el 40,27 % de los votos, logrando una victoria ajustada frente a su principal contendiente, Salvador Nasralla, del Partido Liberal, quien alcanzó el 39,39 %. La diferencia entre ambos candidatos fue de apenas un 0,88 %, lo que equivale a menos de 30,000 votos. Por su parte, la candidata del oficialista partido LIBRE, Rixi Moncada, quedó en tercer lugar con el 19,19 %.
La jornada electoral y el conteo posterior estuvieron plagados de incidentes, incluyendo fallos tecnológicos y un apagón informático que alimentó la desconfianza ciudadana. Ante la proclamación, Salvador Nasralla rechazó tajantemente los resultados, denunciando un fraude sistemático.
«Hubo irregularidades en 10,000 urnas, equivalentes a 2 millones de votos», afirmó Nasralla en redes sociales, cuestionando además el papel de las misiones de observación de la OEA y la Unión Europea.
A pesar de las impugnaciones, el CNE ratificó el triunfo de Asfura, quien asumirá el mandato para el periodo 2026-2030, marcando el retorno de la derecha al Ejecutivo tras cuatro años de gobierno de Xiomara Castro



