
El sur de California atraviesa una de sus festividades más complicadas debido a una potente tormenta invernal que amenaza con convertir este periodo en la «Navidad más lluviosa» de los últimos años. Las autoridades han extremado precauciones ante el riesgo inminente de inundaciones y deslizamientos de tierra, especialmente en áreas previamente devastadas por incendios forestales.
La principal preocupación radica en que el fuego eliminó la vegetación en enero, dejando los suelos incapaces de absorber el agua. Esta vulnerabilidad ya ha tenido consecuencias fatales: se han registrado al menos dos muertes relacionadas con el clima, incluyendo a un hombre en San Diego por la caída de un árbol y a un agente del sheriff en Sacramento.

Ante la gravedad de la situación, el gobernador Gavin Newsom declaró estado de emergencia en seis condados. Los puntos clave de la emergencia incluyen:
- Sierra Nevada: Visibilidad nula y condiciones peligrosas en pasos de montaña.
- Lago Tahoe: Riesgo «considerable» de avalanchas.
- Despliegue: La Guardia Nacional permanece en alerta para asistir a las zonas costeras y del sur.
Se recomienda a la población evitar viajes innecesarios y mantenerse alejada de las laderas desprovistas de vegetación, donde los flujos de lodo podrían activarse con rapidez.



