
El gobierno de la República Popular Democrática de Corea ha emitido una enérgica condena contra lo que califica como una «agresión armada brutal y premeditada» de Estados Unidos en Venezuela. A través de un comunicado de su Ministerio de Asuntos Exteriores, el régimen de Kim Jong-un denunció la captura de Nicolás Maduro como una violación flagrante de la soberanía nacional y del derecho internacional.
Pyongyang describió la operación estadounidense como un acto de «naturaleza gangsteril», acusando a Washington de actuar con una mentalidad hegemónica que ignora la Carta de las Naciones Unidas. Según el comunicado, este incidente no solo desestabiliza a la nación caribeña, sino que pone en riesgo la frágil paz regional al fomentar la injerencia externa en asuntos internos.
Un llamado a la comunidad internacional
Corea del Norte instó a los países del mundo a elevar sus voces de protesta frente a lo que consideran un precedente destructivo para el orden global.
- Puntos clave de la denuncia:
- Violación de la integridad territorial venezolana.
- Transgresión del principio de no injerencia.
- Acusación de «bandidaje» contra la administración de Donald Trump.
Esta declaración alinea a Corea del Norte con aliados regionales de Maduro, como Cuba y Rusia, reforzando el bloque geopolítico que se opone a la intervención militar de Washington en Sudamérica.



