
El Salvador ha iniciado el año con una tendencia sumamente positiva en materia de seguridad vial, registrando una reducción del 53.3 % en la cifra de fallecidos en comparación con el mismo periodo de 2025. Según el viceministro de Transporte, Nelson Reyes, este avance es el resultado directo de una estrategia integral que combina tecnología de vanguardia, como el sistema de fotomultas, y controles de velocidad estrictos en arterias críticas como la autopista a Comalapa y la carretera Monseñor Romero.
Aunque el parque vehicular ha superado ya los dos millones de unidades con un crecimiento anual del 8.5 %, las autoridades destacan que, si bien el número de incidentes se mantiene, la letalidad de estos ha disminuido drásticamente gracias al mayor respeto de los límites de velocidad y la señalización reforzada.
La implementación de esquelas digitales y el procesamiento de denuncias ciudadanas mediante evidencia audiovisual han permitido ampliar el control en zonas de alta peligrosidad, como la curva del Papaturro, donde se prevé instalar nuevos sistemas de monitoreo. Reyes enfatizó que la política de cero tolerancia al alcohol y las recientes reformas al Código Penal, que eliminan la posibilidad de conciliación en accidentes bajo efectos de embriaguez, están generando un cambio cultural necesario.
Además, el VMT mantiene una etapa de transición para la obligatoriedad de cascos certificados y sillas de retención infantil, priorizando la concientización sobre la recaudación. El objetivo central de estas medidas es saldar una deuda histórica de protección al ciudadano, garantizando que el desarrollo vial del país vaya acompañado de una reducción sostenida en la pérdida de vidas humanas.



