
Durante el rezo del Ángelus de este domingo, el papa León XIV expresó su profunda preocupación ante la escalada de violencia en Ucrania, denunciando los nuevos ataques dirigidos específicamente contra las infraestructuras energéticas del país.
El pontífice señaló que estas acciones son especialmente graves debido a que ocurren en un momento en que el frío se vuelve más intenso, lo que afecta de manera directa y severa a la población civil, dejándola en condiciones de extrema vulnerabilidad. Ante los fieles reunidos en la plaza de San Pedro, el mandatario de la Iglesia católica hizo un ferviente llamado al cese inmediato de la violencia y urgió a la comunidad internacional a intensificar todos los esfuerzos diplomáticos necesarios para alcanzar una paz justa y duradera.
En el marco de la festividad del Bautismo del Señor, tras haber bautizado a veinte pequeños en la Capilla Sixtina, el papa extendió su mensaje de solidaridad hacia la infancia de todo el mundo. De manera especial, dedicó sus oraciones a los niños que nacen y crecen en condiciones de precariedad, ya sea por complicaciones de salud o por peligros externos derivados de conflictos bélicos.
León XIV concluyó su intervención saludando a grupos de peregrinos de España y México, utilizando el lema en español «dejemos que los niños sueñen» para reforzar su petición de un futuro seguro y en paz para las nuevas generaciones que sufren las consecuencias de la guerra



