
El Cuerpo de Bomberos y Protección Civil han encendido las alarmas ante el crítico incremento de incendios en el país. En lo que va de enero, las autoridades reportan más de 500 siniestros, lo que representa un alarmante aumento del 52 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Solo entre el 1 y el 23 de enero, las estadísticas detallan:
- 325 incendios en maleza.
- 91 estructurales.
- 53 en basureros.
- 21 en vehículos y 13 forestales.
El director de Bomberos, Baltazar Solano, fue enfático: «La quema nunca es controlada». La mayoría de estos incidentes nacen de la irresponsabilidad humana: desde colillas mal apagadas y quemas de caña que se desbordan, hasta prácticas ilegales de caza y extracción de miel. Un ejemplo reciente en Aguilares dejó viviendas y vehículos calcinados tras un fuego iniciado en un cañal.

Por su parte, Luis Alonso Amaya, director de Protección Civil, recordó que la baja humedad y los vientos actuales son el combustible perfecto para desastres de gran magnitud. Las autoridades reiteran que provocar incendios forestales es un delito penado con hasta seis años de prisión. Se insta a la población a denunciar estas prácticas para proteger la vida y el ecosistema.








