
El fenómeno de TikTok, Khaby Lame, ha consolidado su estatus como gigante de los negocios tras concretar la venta de su empresa, Step Distinctive Limited, por una cifra que oscila entre los 900 y 975 millones de dólares. La operación, realizada íntegramente en acciones, transfiere el control de sus activos a Rich Sparkle Holdings, una firma con sede en Dubái que busca dominar el sector digital global.
Lame, conocido mundialmente por sus videos mudos y humor gestual, no solo ha vendido una marca, sino un ecosistema completo de comercio electrónico, licencias y publicidad. Un punto clave del acuerdo es la autorización para utilizar su «AI Digital Twin» (gemelo digital con inteligencia artificial), tecnología que permitirá adaptar su imagen a diferentes idiomas y mercados de forma automatizada, escalando su presencia sin barreras lingüísticas.
Con este movimiento, el influencer senegalés-italiano pasa de ser un creador independiente a un accionista clave de un conglomerado internacional. Esta transacción marca un precedente en la «economía de los creadores», demostrando que una audiencia masiva de 160 millones de seguidores puede transformarse en una corporación de mil millones de dólares mediante una gestión estratégica y tecnológica.



