
La justicia salvadoreña ha dictado una sentencia definitiva contra el excandidato presidencial del partido ARENA, Norman Quijano, quien deberá cumplir una pena de 13 años y cuatro meses de prisión. Tras un proceso judicial riguroso, Quijano fue hallado culpable de los delitos de agrupaciones ilícitas y fraude electoral, vinculados directamente a sus pactos con estructuras criminales durante los comicios de 2014.
La Cámara Segunda de lo Penal fundamentó su decisión en un robusto expediente presentado por la Fiscalía General de la República (FGR), que incluyó:
- Material audiovisual: Videos y audios que registran reuniones con cabecillas.
- Testimonios: Declaraciones que confirmaron el intercambio de apoyo electoral por beneficios para las pandillas.
- Prueba documental: Evidencia de negociaciones antes y después de la primera vuelta electoral.
Uno de los puntos más críticos del caso fue la admisión del propio Quijano, quien reconoció haber buscado respaldo político en territorios conflictivos bajo la premisa de que «no iba a andar preguntando si eran pandilleros o no». Para el Ministerio Público, esta declaración validó la existencia de contactos directos con grupos delictivos para manipular el proceso democrático.
Además de la reclusión, Quijano enfrenta la inhabilitación para ejercer cargos públicos, una medida ya notificada al Parlamento Centroamericano. Con su reciente retorno al país, el exalcalde será trasladado a un centro penitenciario para cumplir la totalidad de su condena.



