
En un esfuerzo contundente por proteger nuestra biodiversidad, un operativo conjunto con la Policía Nacional Civil (PNC) logró desarticular una estructura dedicada al tráfico ilegal de fauna silvestre. La intervención permitió el rescate de 36 ejemplares de siete especies distintas, los cuales presuntamente eran comercializados de forma ilícita a través de redes sociales.


Entre las especies recuperadas se encuentran tucanes, monos capuchinos y diversos loros. Lamentablemente, el diagnóstico inicial revela las crueles huellas del cautiverio: los animales fueron hallados en condiciones de hacinamiento y malnutrición, presentando signos clínicos derivados de un transporte inadecuado y falta de cuidados básicos.


Tras el decomiso, el equipo de expertos recibió a los especímenes de manera inmediata. Actualmente, se encuentran bajo custodia en nuestra clínica veterinaria, donde reciben atención especializada para estabilizar su salud. Como parte del protocolo de bienestar animal, permanecerán en un periodo estricto de cuarentena antes de evaluar su posible reinserción a hábitats seguros.
Este resultado es un recordatorio del impacto devastador que el comercio ilegal tiene sobre nuestros ecosistemas. Reiteramos el llamado a la población para denunciar estas prácticas; proteger nuestra vida silvestre es una responsabilidad compartida que no puede esperar.




