Los tres alimentos de consumo diario que afectan a los riñones

Mantener una función renal óptima es vital, considerando que estos órganos filtran cerca de media taza de sangre por minuto. Sin embargo, la dieta moderna incluye tres elementos cotidianos que pueden comprometer seriamente su estructura, especialmente en un contexto donde las enfermedades metabólicas van en aumento.

En primer lugar, el exceso de sodio, presente no solo en la sal de mesa sino en productos ultraprocesados y congelados, es un factor crítico. El sodio eleva la presión arterial, lo que daña los vasos sanguíneos de los riñones y dificulta su capacidad de filtración. Se recomienda no superar los 1500 mg diarios en personas con riesgo.

En segundo lugar, la papa representa un riesgo específico debido a su alto contenido de potasio. En pacientes con enfermedad renal crónica (ERC), el cuerpo pierde la capacidad de excretar este mineral, lo que puede derivar en hiperpotasemia, afectando peligrosamente el ritmo cardíaco.

Finalmente, los azúcares añadidos y bebidas azucaradas son detonantes de obesidad e insulina-resistencia. Estos cuadros aumentan los niveles de ácido úrico y aceleran la progresión del daño renal. Controlar el consumo de estos tres alimentos es, por tanto, la estrategia preventiva más eficaz para evitar complicaciones cardiovasculares y óseas derivadas de la falla renal.

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