
En una jugada audaz que redefine la rivalidad publicitaria, Pepsi ha sacudido las redes sociales al adoptar un oso polar —el icónico símbolo de Coca-Cola— como su imagen de perfil en plataformas como Instagram, X y YouTube. Esta acción no es un error, sino una extensión estratégica de su campaña «The Choice», estrenada durante el Super Bowl LX.
A diferencia de las versiones caricaturizadas de su competidor, Pepsi apuesta por un estilo gráfico realista. El objetivo es claro: apropiarse de un ícono cultural para cuestionar la lealtad del consumidor y trasladar la disputa simbólica de la televisión al terreno digital. Según analistas de Portafolio, esta maniobra busca mantener viva la narrativa del anuncio, transformando un emblema ajeno en un detonante viral.

¿Es legal esta provocación? Expertos en derecho publicitario coinciden en que, mientras no exista una reproducción literal del diseño protegido ni se genere confusión sobre el origen del mensaje, la acción está amparada por la libertad de expresión comercial. Al usar una versión propia y original bajo un tono de sátira o comparación implícita, Pepsi evita infracciones de marca, logrando que el público entienda perfectamente quién emite el mensaje: una marca que no teme «invadir» el territorio visual de su mayor rival.
😲 Pepsi lanzó su comercial para el Super Bowl con los osos polares, mascotas iconicas de Coca-Cola.
— ELBOLETÍNSv (@ElBoletinSV) January 29, 2026
🐻❄️🥤En el comercial, Pepsi desafía al oso polar en un reto a ciegas y el sabor no miente: la frescura de Pepsi gana siempre.
¿Sera que veremos una guerra de la sodas en el… pic.twitter.com/83fif82l5l



