
El camino de Cristiano Ronaldo hacia su histórico sexto Mundial ha dado un giro inesperado y favorable. El astro portugués, que enfrentaba una dura sanción tras ser expulsado por un codazo al defensor Dara O’Shea el pasado 13 de noviembre, ha recibido una suspensión condicional por parte del comité disciplinario de la FIFA que le permitirá estar presente en el primer encuentro de Portugal en 2026.
Aunque inicialmente se determinó un castigo de tres partidos, la FIFA aplicó el artículo 27 de su Código Disciplinario, dejando dos de esos encuentros bajo un periodo de prueba de un año. Dado que Ronaldo ya cumplió el primer partido de sanción durante la goleada de Portugal 9-1 ante Armenia, queda legalmente habilitado para el debut mundialista. Sin embargo, el «Bicho» caminará sobre la cuerda floja: cualquier infracción similar en los próximos 12 meses reactivará automáticamente el castigo pendiente.
Esta decisión ha generado revuelo en el mundo del fútbol, pues otros jugadores no han contado con la misma benevolencia. Con esto, Cristiano se prepara para romper récords junto a Messi, asegurando que el espectáculo en Norteamérica cuente con su máxima figura desde el pitazo inicial.



