
La agencia calificadora Moody’s Ratings ha revisado al alza la perspectiva crediticia de El Salvador, pasando de estable a positiva, mientras ratifica su nota soberana en B3. Este ajuste refleja una notable mejoría en la salud financiera del país y una trayectoria macroeconómica más robusta de lo previsto.
Pilares de la Mejora
La decisión de Moody’s se fundamenta en tres ejes estratégicos que han transformado el perfil de riesgo salvadoreño:
- Consolidación Fiscal: El déficit fiscal cerró 2025 en un 3% del PIB (una reducción de 1.5 puntos porcentuales). Se proyecta que descienda al 2.2% para 2027, gracias a controles estrictos del gasto corriente y la eficiencia en la recaudación mediante la factura electrónica.
- Crecimiento Económico: La agencia destaca un crecimiento por encima de la tendencia, impulsado por la mejora en la seguridad interna y la adhesión a programas con el FMI, lo que eleva la confianza de los inversionistas.
- Liquidez y Financiamiento: El fortalecimiento de los colchones de liquidez y la reducción de las necesidades de financiamiento bruto han otorgado mayor estabilidad al perfil soberano.
Este panorama positivo coincide con un momento de dinamismo interno, donde el país no solo optimiza su eficiencia tributaria y elimina aranceles con socios clave como EE. UU., sino que proyecta una imagen de estabilidad que atrae eventos internacionales y turismo masivo.



