
El Super Bowl LX no solo fue un hito musical con Bad Bunny, sino también una vitrina dorada para el marketing, con espacios de 30 segundos valorados entre $7 y $10 millones. Los anunciantes apostaron por la nostalgia, el humor y la tecnología para conectar con una audiencia masiva, dejando resultados sorprendentes en el ranking de simpatía de iSpot.
El gran ganador de la noche fue Ring (Amazon) con su función «Buscar perros». El comercial, que utiliza inteligencia artificial para reunir mascotas perdidas con sus dueños, tocó la fibra emocional del público, posicionándose en el número uno. Le siguió de cerca Budweiser con «American Icons», un relato conmovedor donde un caballo Clydesdale cría a una joven águila calva al ritmo de Free Bird.
En el tercer puesto, Amazon repitió éxito con Alexa+, donde Chris Hemsworth bromea sobre las conspiraciones de la IA. Finalmente, Pepsi cerró el podio de honor con «The Choice», un comercial dirigido por Taika Waititi que revivió la «Guerra de las Colas» de los 80, mostrando a un oso polar de Coca-Cola prefiriendo a su rival. Estos anuncios reflejan una tendencia clara: la mezcla de tecnología avanzada con sentimientos universales para justificar las inversiones publicitarias más costosas de la historia.




