
La llegada de la residencia de Shakira a El Salvador no solo representa un hito cultural, sino un potente motor económico. Según proyecciones de la Cámara Salvadoreña de Turismo (Casatur), los cinco conciertos programados generarán un derrame económico estimado en $55 millones, consolidando al país como un referente del turismo de espectáculos en la región.
Este flujo masivo de asistentes ha provocado un lleno total en la infraestructura hotelera de San Salvador. Sin embargo, el impacto se extiende más allá de la capital; ante la alta demanda, muchos visitantes internacionales han optado por alojarse en las zonas costeras y destinos rurales cercanos, dinamizando el transporte y los servicios locales.




Un sector en ascenso
Este fenómeno se suma a la racha positiva que arrastra el sector. En 2025, El Salvador superó los $3,600 millones en ingresos turísticos, y para este 2026 las expectativas son aún más ambiciosas:
- Visitantes esperados: 4.2 millones.
- Ingresos proyectados: Superiores a los $3,700 millones.
La colaboración entre la empresa privada y el sector público ha sido clave. Como señala Two Shows Producciones, este evento demuestra que el país ha alcanzado un nuevo nivel de competitividad, aprovechando el clima de fiesta y las recientes activaciones turísticas para fortalecer la marca país ante el mundo.



