
El Salvador fortalece su músculo financiero para el 2026. Tras una reunión estratégica en Casa Presidencial entre el mandatario Nayib Bukele y el presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn, se confirmó un respaldo económico de US$1,300 millones destinado a dinamizar la economía nacional.
Este financiamiento, canalizado a través del BID y BID Invest, se enmarca en el programa «El Salvador CRECE». Los recursos están etiquetados para sectores que el Gobierno considera vitales para el desarrollo social y la competitividad: vivienda, turismo, salud y educación. Goldfajn destacó que el objetivo es consolidar el crecimiento económico, fomentar la generación de empleo y elevar la calidad de vida de las familias salvadoreñas.

Un voto de confianza internacional
Este nuevo paquete de inversión se suma a la inercia positiva de 2025, año en que el organismo multilateral otorgó préstamos para sostenibilidad macroeconómica e infraestructura tecnológica. La llegada de estos fondos coincide con un momento de optimismo en el país, impulsado por la eliminación de aranceles con EE. UU. y el auge del sector turístico.
Con este apoyo, el BID reafirma su confianza en el rumbo fiscal de El Salvador, proporcionando el capital necesario para transformar la infraestructura básica y potenciar los polos de desarrollo turístico que ya atraen inversión extranjera.



