
En una operación de alta precisión, el Ministerio Público y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) desmantelaron un sofisticado búnker clandestino perteneciente a la Mara Salvatrucha (MS-13) en Omoa, departamento de Cortés. El escondite, camuflado bajo la densa vegetación del sector Vida Nueva, funcionaba como un centro logístico clave para el almacenamiento de armamento y sustancias ilícitas.

El hallazgo fue posible gracias al rastreo de una estructura criminal que huyó recientemente de San Pedro Sula. Tras extenuantes jornadas de vigilancia en terrenos de difícil acceso, el escuadrón canino de la Policía Militar detectó una serie de «caletas» o compartimientos ocultos bajo tierra. En su interior, los agentes localizaron paquetes de supuesta droga y armas de fuego, cuya magnitud y peritaje balístico están siendo analizados por especialistas para vincularlos con delitos recientes en la zona norte del país.

Este operativo representa un golpe estratégico a la logística de la MS-13, que utiliza las zonas montañosas para burlar la vigilancia estatal. Aunque no se reportaron capturas durante la incursión, las autoridades mantienen la investigación bajo reserva, anticipando que la evidencia recolectada permitirá desarticular nuevas redes de distribución en la región de Cortés.


