
Lo que nació en 1996 como una parodia de los clichés del cine slasher se ha convertido en una franquicia incombustible que celebra 30 años de vida. Este viernes llega a los cines “Scream 7”, una entrega que, tras un camino accidentado, apuesta por la nostalgia y el regreso a sus raíces bajo la dirección y guion de su creador original, Kevin Williamson.
La producción enfrentó grandes desafíos tras la salida de Melissa Barrera y Jenna Ortega, estrellas del exitoso reboot. Ante estas ausencias, el estudio Spyglass dio un giro estratégico: el regreso triunfal de Neve Campbell como la icónica Sidney Prescott, quien recibirá un pago de US$ 7 millones por volver a enfrentar a Ghostface. Junto a ella, Courteney Cox retoma su papel como la persistente periodista Gale Weathers.

En esta ocasión, la trama se aleja de Nueva York para centrarse nuevamente en Sidney, quien deberá proteger a su hija adolescente, Tatum Evans (Isabel May), de una nueva amenaza enmascarada. Con el sello de Williamson, “Scream 7” promete revitalizar el género que ayudó a definir, demostrando que, al igual que su villano, esta saga se niega a morir mientras el público siga cautivado por el misterio tras la máscara.



