
El Real Madrid mantiene el pulso por el título de Liga tras una contundente victoria ante el Elche en el Santiago Bernabéu. Aunque el marcador terminó en goleada, el encuentro se decidió gracias a un vendaval de efectividad en el tramo final de la primera parte. Antonio Rüdiger rompió el muro ilicitano con una plástica volea, seguido rápidamente por otro «obús» de Fede Valverde, quien volvió a demostrar que su golpeo de media distancia es un recurso letal para los de Ancelotti.
En la segunda mitad, la pizarra funcionó a la perfección: un centro preciso de Yáñez encontró la cabeza de Huijsen, quien certificó el 3-0. A pesar de que el Elche logró maquillar el resultado con un tanto del honor, el estadio entero guardó el aliento para el cierre del partido.

La noche pasó de ser una victoria sólida a una histórica cuando Arda Güler anotó un gol antológico. El joven talento turco sorprendió a todos con un disparo desde su propio campo que superó al guardameta rival, una joya que recordó a las grandes noches de leyenda en Chamartín. Con estos tres puntos, el Madrid sigue acechando el liderato con la moral por las nubes.




