
La escalada bélica en Oriente Medio alcanzó un punto crítico este viernes 20 de marzo de 2026, tras una serie de ataques hostiles con drones y misiles dirigidos contra infraestructuras estratégicas en Kuwait. La refinería Mina Al Ahmadi, una de las principales del país, sufrió incendios en varias de sus unidades tras ser alcanzada por aeronaves no tripuladas, lo que obligó a paralizar las operaciones de forma parcial para contener los daños.
Este incidente no es aislado. En el día 21 de la guerra iniciada tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, otros países de la región como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Baréin también reportaron incursiones en su espacio aéreo. En Baréin, las autoridades confirmaron la interceptación de cientos de proyectiles desde el comienzo de las hostilidades el pasado 28 de febrero, denunciando agresiones directas contra almacenes civiles.
Pese a la magnitud de las explosiones en las plantas petroleras de Kuwait, la Compañía Nacional de Petróleos informó que no se registraron víctimas. Teherán continúa respondiendo a la presión militar de Washington atacando objetivos aliados en el Golfo, lo que mantiene en vilo la estabilidad del suministro energético mundial y la seguridad de la navegación en la zona.



