
La FIFA y la IFAB confirmaron este jueves una transformación profunda en las reglas del juego que debutarán en el Mundial 2026. El objetivo es erradicar la pérdida de tiempo y aumentar el ritmo del espectáculo. Entre las medidas más severas destaca que los jugadores tendrán solo 10 segundos para salir del campo en los cambios; de lo contrario, su equipo jugará con uno menos durante un minuto. Además, los saques de banda o de meta deberán ejecutarse en un máximo de 5 segundos, bajo riesgo de perder la posesión o conceder un córner al rival.
El nuevo protocolo también castiga las simulaciones: cualquier futbolista que reciba atención médica deberá permanecer un minuto fuera del terreno, salvo que medie una tarjeta para el infractor. Por otro lado, la autoridad arbitral se refuerza permitiendo que solo el capitán se dirija al juez, sancionando automáticamente cualquier protesta grupal.
Finalmente, el VAR ampliará su jurisdicción, interviniendo ahora en segundas amarillas y errores en la concesión de tiros de esquina. Con estas reformas, la cita en Norteamérica no solo será la más grande de la historia con 48 selecciones, sino también el laboratorio de un fútbol más dinámico, justo y sin interrupciones deliberadas.



