
Cientos de salvadoreños y visitantes internacionales se reunieron este Miércoles Santo en el centro histórico de San Salvador para participar en la emblemática procesión de los Consagrados. Durante el solemne recorrido, las veneradas imágenes de Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores fueron trasladadas desde la iglesia El Calvario hacia la parroquia San Esteban.
El evento se desarrolló en un ambiente de total paz y seguridad, permitiendo que las familias disfrutaran de las tradiciones religiosas en un entorno digno que resalta la transformación urbana y social de la capital.
La revitalización del corazón de San Salvador facilitó que el cortejo procesional transitara por puntos estratégicos, como la Biblioteca Nacional de El Salvador y el Cuartel Central de la Policía Nacional Civil. Estas condiciones permitieron a los asistentes admirar la arquitectura neogótica de los templos, los cuales lucieron una iluminación especial para la ocasión.


Según las autoridades eclesiásticas, este acto marca el preámbulo al Triduo Pascual, consolidando al centro histórico como el destino más visitado y seguro del país. La jornada no solo representó un acto de profunda devoción, sino también una muestra del desarrollo y la preservación de la identidad cultural salvadoreña.
“Le llamamos procesión de los Consagrados porque las imágenes que están han sido ungidas con el óleo santo del Crisma, lo que resalta su carácter sagrado dentro de esta tradición”: párroco de la iglesia El Calvario, Elder Romero.



