
En un ambiente cargado de esperanza y devoción, la parroquia El Calvario encabezó la solemne procesión de Cristo Resucitado durante la madrugada de este Domingo de Resurrección. El recorrido, que atravesó las principales calles del renovado Centro Histórico de San Salvador, marcó el punto culminante de la Semana Santa, congregando a cientos de fieles que se dieron cita para celebrar la victoria de la vida sobre la muerte.
El evento religioso se desarrolló bajo un clima de total orden y seguridad, permitiendo que familias enteras participaran con tranquilidad en los cantos y oraciones que acompañaron la imagen sagrada. Esta festividad no solo representa una tradición arraigada en el corazón de los salvadoreños, sino que constituye el fundamento de la fe cristiana, recordando el momento en que Jesucristo vence al sepulcro.



Un cierre de semana con seguridad y tradición
Los asistentes destacaron la notable transformación del corazón capitalino, donde el ambiente seguro permitió vivir plenamente la liturgia sin contratiempos. Entre el aroma a incienso y el sonido de las campanas, la feligresía reafirmó su compromiso espiritual en un evento que simboliza la renovación y la paz. Con esta procesión, San Salvador cierra con éxito una semana de reflexión, arte y cultura religiosa.




