
WhatsApp ha comenzado a desplegar una actualización estética denominada Liquid Glass, transformando la apariencia de la aplicación de mensajería más popular del mundo. Este cambio se centra en una interfaz translúcida que abandona los bloques de color sólido por un sistema de capas y profundidades, alineándose con las tendencias visuales más modernas del ecosistema móvil.
La innovación principal radica en la sensación de ligereza y fluidez. Los elementos de la aplicación ahora presentan una estética de vidrio esmerilado que permite intuir el contenido que se encuentra debajo. Entre los cambios más destacados se encuentran:
- Barra inferior flotante: Ahora presenta bordes suaves y una separación visual del fondo.
- Controles semitransparentes: Los botones incluyen reflejos sutiles que unifican el estilo general.
- Integración del teclado: La herramienta de escritura adapta su acabado para mantener la coherencia con el nuevo entorno.
Por el momento, esta versión está disponible de forma limitada para usuarios de iOS con versiones recientes de la app. El despliegue progresivo permite a la plataforma evaluar el rendimiento de este acabado vidrioso antes de un lanzamiento masivo. Aunque el cambio es puramente estético y no altera las funciones clásicas, logra refrescar la identidad visual de la herramienta sin sacrificar su practicidad habitual.



