
Las autoridades argentinas han iniciado una investigación exhaustiva para determinar el origen de un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius. La principal hipótesis apunta a que una pareja de ciudadanos neerlandeses pudo contraer el virus mortal de forma accidental durante una excursión de observación de aves en Ushuaia. Según las investigaciones, el contagio habría ocurrido tras una visita a un vertedero local, donde los turistas habrían tenido contacto con roedores antes de embarcar.
Este caso ha generado una alerta sanitaria sin precedentes en la provincia de Tierra del Fuego, una región donde históricamente nunca se habían registrado contagios de esta enfermedad. Hasta el momento, el brote ha cobrado la vida de tres pasajeros y ha dejado a varios más con síntomas graves, lo que ha obligado a activar protocolos de rastreo de contactos en Europa y África.
Pruebas realizadas en laboratorios de Suiza, Sudáfrica y Senegal confirmaron que se trata de la variante Andes, una cepa capaz de transmitirse entre personas por contacto estrecho. Aunque el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que el riesgo para la salud pública general sigue siendo bajo, tres pacientes fueron evacuados hacia los Países Bajos para recibir tratamiento especializado bajo estrictas medidas de aislamiento.



