
El sector de la micro y pequeña empresa (MYPE) se ha consolidado como el motor principal del empleo en El Salvador. Según datos oficiales, la participación de las MYPE en el tejido empresarial pasó del 89.5 % en 2024 al 93 % en la actualidad, evidenciando un proceso acelerado de formalización y expansión.
Paul Steiner, presidente de Conamype, atribuye este fenómeno al clima de seguridad que impera en el país. La eliminación de la extorsión ha permitido que miles de salvadoreños inviertan con confianza. Un ejemplo claro es el auge del comercio local: las tiendas de barrio pasaron de 44,000 en 2018 a un impresionante registro de 85,000 al cierre de 2025.
El Gobierno del Presidente Nayib Bukele ha fortalecido este crecimiento mediante programas como FECAMYPE y PROGAMYPE, además de una red de 15 Centros de Desarrollo (CDMYPE) que posicionan al país como referente regional. Con 33 puntos de atención adicionales, el Estado garantiza el soporte técnico necesario para la sostenibilidad de los negocios.
Este dinamismo no solo refleja una mayor capacidad de inversión, sino que reafirma el compromiso gubernamental por políticas públicas que aseguren un crecimiento económico inclusivo y sostenible para todas las familias salvadoreñas.



