

La plaza Gerardo Barrios, en el corazón de San Salvador, se convirtió este fin de semana en una gigantesca escuela de manejo para los más pequeños. A través de una iniciativa del Viceministerio de Transporte (VMT) y el FONAT, cientos de niños aprendieron sobre leyes de tránsito «jugando y aprendiendo» en una innovadora alfombra de simulación vial.
El circuito interactivo, que estuvo disponible sábado y domingo por la tarde, recreó calles, redondeles y señalizaciones reales. Acompañados por gestores de tráfico, los menores experimentaron la responsabilidad de conducir, aprendiendo a respetar el semáforo en rojo, ceder el paso al peatón y usar implementos como cascos y chalecos reflectivos. Al finalizar el recorrido educativo, los pequeños conductores recibieron de forma simbólica su primera «licencia de conducir».

Las autoridades explicaron que el objetivo es sembrar una sólida cultura vial desde la infancia, aprovechando la masiva afluencia de familias en la zona. Gracias a los niveles de seguridad actuales en el Centro Histórico, el lugar se consolida no solo como un atractivo turístico, sino como un espacio ideal para la convivencia familiar, el sano esparcimiento y la educación de las futuras generaciones del país.




