
Un estudio internacional liderado por el profesor Shengqun Deng, de la Universidad Médica de Anhui, reveló los verdaderos factores que convierten a ciertos individuos en “imanes de mosquitos”, desmitificando la histórica creencia de que esto depende exclusivamente del tipo de sangre. según la investigación, las hembras de estos insectos eligen a sus víctimas mediante un complejo sistema de detección química por niveles.
El primer factor es el dióxido de carbono (CO2) emitido al respirar, el cual es detectado a decenas de metros; por ello, personas altas, con sobrepeso o mujeres embarazadas son sus primeros objetivos. Al acercarse, el mosquito evalúa la química de la piel: quienes producen altas concentraciones de ácidos carboxílicos y ácido láctico en el sudor resultan irresistibles. Este olor es regulado por el microbioma cutáneo, un conjunto de bacterias imposibles de eliminar con el baño diario ya que se regeneran rápidamente.
Finalmente, el estudio destaca que el consumo de alcohol eleva la temperatura corporal y altera el aliento, aumentando el atractivo para los insectos. Además, advierte que virus como el dengue o el Zika modifican el aroma de los huéspedes, haciéndolos más propensos a nuevas picaduras y acelerando los contagios comunitarios. Este hallazgo permitirá diseñar repelentes avanzados basados en la modificación del microbioma de la piel.


