
Una desbandada sin precedentes de operadores turísticos y corporaciones internacionales sacude a Cuba ante el vencimiento de la Orden Ejecutiva 14404 emitida por la administración estadounidense. La normativa fijó el 5 de junio de 2026 como plazo límite para que las empresas corten todos sus vínculos comerciales con GAESA, el conglomerado económico-militar de la isla, bajo la amenaza de sufrir el congelamiento de activos y la exclusión del sistema financiero internacional.
El impacto en el sector hotelero es devastador con la salida de cuatro grandes cadenas. La canadiense Blue Diamond Resorts cesó operaciones en 62 hoteles, mientras que las españolas Meliá e Iberostar abandonaron la gestión de 15 y 12 establecimientos, respectivamente. Asimismo, la asiática Archipelago International confirmó su retiro definitivo del país.
La crisis ha escalado rápidamente hacia otros sectores estratégicos de la economía cubana. En el ámbito financiero, Visa y Mastercard suspenderán sus métodos de pago tras la ruptura de relaciones con Fincimex. Adicionalmente, la minera Sherritt International abandonará la extracción de níquel, mientras que aerolíneas como Iberia y Air Canada cancelaron más de 1,700 vuelos debido al entorno regulatorio y a la aguda escasez de combustible local.



