
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, fue evacuada de emergencia este viernes tras registrarse una fuerte detonación en la localidad de Las Crucitas, una conflictiva zona fronteriza con Nicaragua. El tenso incidente ocurrió durante una gira oficial en la que la mandataria, acompañada por ministros y aproximadamente 30 diputados, inspeccionaba los graves daños ecológicos y de seguridad ocasionados por la minería ilegal de oro.
Ante el estruendo, el equipo de seguridad presidencial y la Fuerza Pública activaron de inmediato los protocolos de resguardo, ordenando a la comitiva ponerse a salvo en el suelo antes de trasladar rápidamente a la gobernante hacia un vehículo oficial. Aunque Fernández y la mayoría de los funcionarios resultaron ilesos, la diputada oficialista María Isabel Camareno requirió traslado médico debido a una crisis nerviosa.

Posteriormente, la mandataria descartó que se tratara de un atentado directo en su contra, explicando que el estallido provino monte adentro, presuntamente causado por mineros ilegales que emplean explosivos artesanales en túneles subterráneos. Sin embargo, Fernández calificó la situación en la región como totalmente fuera de control e instó al Congreso a aprobar un proyecto de ley para regular formalmente la explotación minera.



