
Un reciente estudio europeo desarrollado por las organizaciones PAN Europe y Ecologistas en Acción ha revelado que el 88% de las fresas analizadas en los mercados de la Unión Europea contienen residuos de plaguicidas. Sin embargo, dentro de este panorama, el producto cultivado en España destaca positivamente al presentar una contaminación significativamente menor y un bajo nivel de pesticidas en comparación con el resto del continente.
El informe detalla diferencias notables según el origen de la producción. Mientras que muestras procedentes de países como Bélgica llegaron a registrar hasta nueve sustancias químicas distintas en un solo fruto, las fresas españolas presentaron una media de únicamente dos plaguicidas. Asimismo, el análisis confirmó la seguridad de la variante ecológica, la cual resultó estar completamente libre de contaminantes.
Aunque los colectivos responsables del estudio aclaran que los residuos detectados en la fruta convencional se mantienen dentro de los límites legales permitidos por las normativas, se ha lanzado una recomendación para priorizar el consumo local. Además, los ecologistas exigen a las autoridades y agricultores un esfuerzo conjunto para continuar reduciendo el uso de químicos en los campos.



