
La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, manifestó su firme intención de retomar las relaciones diplomáticas con México, las cuales se encuentran rotas de manera oficial. La futura mandataria suramericana destacó la importancia de priorizar los lazos históricos y comerciales que unen a ambas naciones, posicionándolos por encima de las diferencias políticas.
De acuerdo con reportes financieros de El Financiero y el Chicago Tribune, el conflicto bilateral alcanzó su punto más crítico en noviembre de 2025, cuando el gobierno peruano oficializó la ruptura. El detonante principal fue la decisión del gobierno mexicano de conceder asilo político a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez. Esta acción fue enérgicamente criticada por las autoridades de Lima, quienes la calificaron como una flagrante injerencia en sus asuntos internos.
Por su parte, la postura del Gobierno de México se ha mantenido bajo observación. La actual presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha optado por mantener una posición prudente y esperar formalmente hasta la investidura de Fujimori para evaluar el futuro de la relación bilateral. La iniciativa de la presidenta electa peruana abre una nueva ventana de diálogo para normalizar la diplomacia en la región



