
La selección de fútbol de Argentina se encuentra en el centro de la polémica luego de que sus jugadores desplegaran una pancarta con la frase «Las Malvinas son argentinas» en el Estadio Atlanta, minutos después de vencer 2-1 a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026. Futbolistas como Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez mostraron la manta frente a su afición, un acto que infringe las estrictas normativas de la FIFA y la IFAB sobre la prohibición de mensajes políticos en los estadios.
Tras recibir quejas formales por parte de la delegación de Inglaterra, la Comisión Disciplinaria de la FIFA abrió una investigación oficial. Los precedentes sugieren que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) recibirá una multa económica, tal como ocurrió en 2014 cuando fueron sancionados con 20,000 libras por exhibir la misma pancarta en un amistoso. Aunque existe el temor de que jugadores clave sean suspendidos para la gran final del domingo contra España, los analistas prevén que el organismo priorizará el castigo financiero.

El hecho ha dividido opiniones a nivel internacional. Mientras en Argentina la sociedad y figuras políticas defienden el acto como una causa histórica y de identidad nacional, en el Reino Unido catalogaron la acción como inapropiada. Por su parte, el técnico Lionel Scaloni y el presidente Javier Milei pidieron públicamente mantener el fútbol al margen de disputas geopolíticas.



